Fatberg: el depredador de las cloacas.

Fatberg: el depredador de las cloacas.

En Neteges Escobar hablamos anteriormente sobre los peligros que entraña usar los desagües de tu baño como “basura” y los atascos que se pueden producir por culpa de desechos como las toallitas húmedas y como prevenirlos. Lo que a priori puede parecer un pequeño problema de fácil solución, sobre todo si contamos con los servicios de unos profesionales de la limpieza, puede convertirse en menos de lo que imaginas, en ¡algo muy gordo! Si no nos crees…es porque no has oído hablar de los “fatbergs”!

Si es la primera vez que escuchas esta palabra, no es de extrañar, el diccionario de Oxford incluyó este término en 2015 y es el resultado de la contracción de las palabras en inglés “fat” e “iceberg” que podríamos traducir como mole de grasa.  ¿Y qué es? Pues según los británicos, es poco menos que un “monstruo de las cloacas” que se forma por culpa de todos los desechos que se vierten en los desagües de las casas y acaban en los sistemas de alcantarillado de nuestras ciudades. En concreto se produce como consecuencia de la grasa o aceite que en ocasiones se tira por los desagües y que mezclada con desechos como toallitas húmedas, ¡son una combinación monstruosa! Si te parece que estamos exagerando, será mejor que te contemos algunas historias reales.

En Londres, en 2013 se detectó en la zona de Kingston el primer Fatberg, del tamaño de un autobús en el interior de su red de alcantarillado. Desde entonces, casi cada año los desatascadores tienen que enfrentarse a nuevos Fatbergs que van descubriendo en distintos puntos, pero nada comparado con el más grande de la historia, que encontraron el año pasado en las cloacas del área de Whitechapel. Según los desatascadores de Thames Water, este Fatberg…¡era tan grande como dos estadios de Wembley y pesaba unas 130 toneladas (como 11 autobuses de dos pisos)!

Esta mole gigantesca se presenta en estado solidificado, como si de una roca se tratase, y se forma principalmente como resultado de la combinación de toallitas, pañales, algodones y el mencionado aceite. Además de los peligros que entraña por actuar como tapón, favorecer el riesgo de inundaciones y poner en riesgo el funcionamiento de la red de alcantarillado, conlleva grandes perjuicios económicos. Sólo en Londres y las áreas bañadas por el Támesis, se gastan un millón de libres mensuales para erradicar de las cloacas fenómenos como este.

Pero este no es un hecho aislado y aunque siempre ha habido pequeños atascos en los sistemas de alcantarillados, fue con la industrialización que este fenómeno se convirtió en más grave e incluso algunos han tratado de hacer negocio de ello. En países como Estados Unidos, se obligó a los restaurantes a instalar filtros de grasa y aceite en las cocinas, para evitar precisamente que acabase en los desagües; circunstancia que algunos ladrones han aprovechado para hacerse con este aceite y convertirlo en biocombustibles. En China, incluso se recoge la grasa de las alcantarillas de manera ilegal para venderla como aceite remanufacturado, que se usa después en las cocinas de algunos restaurantes.

Como hemos podido comprobar, una escasa conciencia de la población que no tiene miramientos con lo que lanza por sus desagües, puede traer consecuencias muy graves. Aunque en Neteges Escobar, nos atrevemos hasta con el Fatberg de Whitechapel, nos sumamos a la campaña de nuestros compañeros ingleses “Tiralo a la basura, no lo bloquees”. ¡No cuesta nada aportar nuestro granito de arena y contribuir a un mundo un poco mejor!

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